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Archivo: Octubre 2008

23/10/2008 GMT -4

Un imperio cae.

karomigel @ 08:04

Hace mucho tiempo, en un remoto bosque, cerca de un gran llano, las legiones de distintos ejércitos que luchaban por el honor y las riquezas que les traía la guerra, comenzaban nuevamente las batallas. Pero la avanzada tecnología, comparada con la anteriormente existente, hizo de esta la mayor batalla en la historia antigua. Los poderosos reyes, como ya es bien sabido, dejaban a sus hijos como herederos del trono. El nuevo príncipe de la legión celta era un hombre justo, muy apuesto, que ayudaba a la gente con lo que podía. Le gustaba caminar por el bosque. Su nombre era Uther. Pero su padre, el Rey Francis VII era un hombre egoísta. Le encantaba ver a los ejércitos pelearse, y toda clase de maldades. Torturaba a los extraños seres nocturnos, haciéndolos sufrir de una manera que nadie podía imaginar. Lamentablemente debían hacerlo.

            Pero nunca iba a pensar que un muy poderoso ejército iba a llegar…

Ese era un día muy tranquilo. Los aldeanos estaban trabajando como de costumbre en las granjas y minas de los alrededores. El príncipe Uther andaba montado en su caballo, patrullando las zonas que se encontraban muy alejadas del castillo, las más desprotegidas. Alguien tenía que hacerlo, porque el rey era de muy pocos amigos y siempre había peligro de que hubiese alguien merodeando en los alrededores.

            En un lugar cercano a las granjas celtas se encontraba uno de los ejércitos más grandes que se había visto. Estaban en un asentamiento abandonado por los propios celtas hace poco tiempo. Anteriormente funcionaba para dejar el oro que se extraía de una mina cercana, hasta que ésta se derrumbó y fue abandonada.

            El ejército se preparaba para la batalla. Su líder, el Rey Grodo, era uno de los enemigos más grandes del Rey Francis VII, por lo que la invasión era justificada. El rey, entretanto, estaba muy relajado, sin preocuparse de nada.

            El príncipe, patrullando en el sector, encontró muchas fogatas apagadas cerca del yacimiento de oro abandonado. Se inquietó mucho y se dirigió apresuradamente al castillo a notificar a su padre. El Rey no le tomó mucha importancia.

 

            Al día siguiente ocurrió lo que tenía que ocurrir. El ejército de Grodo, con todos sus guerreros se dirigió hacia el castillo del rey arrasando con todo a su paso. Destruyeron los molinos, las granjas, saquearon las minas de oro y asesinaron a quien se situaba en su paso.

            Hasta que llegaron al castillo. El rey no sabía qué hacer y decidió huir, dejando al Príncipe Uther al mando.

El Príncipe Uther  se avergonzó mucho de lo hecho por su padre, e incluso lo insultó antes de que se fuera.  Pero al rey no le importó y huyó con dos de sus guerreros.

Los ejércitos celtas estaban muy disminuidos, siendo que sólo había transcurrido un día desde la invasión. El Rey Grodo mandó instalar las catapultas. En corto tiempo el poderío Celta iba a ser historia…

No quedaba nada. El ahora Rey Uther no tuvo más opción. Salió y enfrentó al ejército de Grodo con su caballo y su arco. Pero no pudo hacer nada. El imperio Celta estaba devastado. Uther cayó muerto. El ejército de Grodo tomó el poder y el antiguo rey Celta fue perseguido por los bosques.

Intentó salvar su vida, pero lo alcanzaron rápidamente. Lo llevaron ante el Rey Grodo, el que lo mandó a ejecutar.

Antes de matarlo, dijo: “Por todo lo que nos hiciste a mí y a mi pueblo”.


 

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